3.1 Porque exportar sábila a Estados Unidos

11 05 2010

Actualmente encontramos en el hemisferio occidental tres procesos de integración regional que se superponen. El primero tiene como eje el complejo de América del Norte, centrándose en los Estados Unidos e incluyendo el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), acuerdos preferenciales como la iniciativa para países de la Cuenca del Caribe, así como acuerdos bilaterales que emanan no solo de Estados Unidos, sino también de México y Canadá. El segundo proceso es intra latinoamericano y parte de cinco esfuerzos sub-regionales que encuentran también elementos de intersección, el Mercado Común Centroamericano (MCACM), el Mercado Común Caribeño (CARICOM), la Comunidad Andina, el Mercado Común del Cono Sur (Mercosur) y el G-3 (México, Colombia y Venezuela). Finalmente, el tercer proceso incluye todo el hemisferio a través del Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA).

El intercambio comercial entre México y Estados Unidos se inscribe en el marco conformado por dos tratados de esta red de acuerdos comerciales, el TLCAN y el ALCA. Actualmente esta relación enfrenta diversos retos. El TLCAN se concibe como un área de oportunidad y de beneficios que dado el nivel de concentración comercial que ya existe, no pueden expandirse fácilmente. Por otra parte, el ALCA y la creciente preocupación de Estados Unidos por su seguridad se perciben como una amenaza a dicho intercambio. Sin embargo, las amenazas reales no se encuentran en la configuración exterior del esquema de comercio exterior de México, sino en los problemas su interior que impiden transformar estas supuestas amenazas en oportunidades.

El ALCA es la iniciativa de liberalización comercial regional más ambiciosa en el continente tanto por el número de participantes como por los temas que plantea. La agenda cubre una serie de temas con una alta complejidad y el proceso de negociación se vuelve aún más complicado si se considera que los plazos de negociación son muy reducidos y que cada país debe integrar nueve grupos de negociación. Estados Unidos es el país que marca el ritmo de avance en la negociación del ALCA mientras que el Mercosur, apuntalado por Brasil, ejerce un contrapeso limitado a dicho liderazgo. México y Canadá, por su parte, mantienen una posición de reserva con respecto a los avances de este proceso ya que perciben como contraria a sus intereses la erosión de sus preferencias comerciales con Estados Unidos a partir de la ampliación de las mismas al resto de los países de América. Después del 11 de septiembre, con el viraje de Estados Unidos hacia los temas vinculados con su seguridad, el ALCA ha quedado estancado. Los acuerdos que se han concretado son menores, porque lo más que puede esperarse como resultado final es un acuerdo sumamente diluido y con numerosas excepciones, aún en el poco probable caso de que Brasil y Estados Unidos lograran superar sus diferencias. De esta manera, el efecto de un acuerdo tan poco operante será casi nulo tanto para México como para Estados Unidos.

Por otra parte, el TLCAN ha dado un gran dinamismo al comercio e inversión en América del Norte y sin lugar a dudas se ha vuelto estratégicamente importante para los planes de desarrollo mexicanos. Desde la perspectiva de México, los resultados del TLCAN tienen muchos matices. El TLCAN ha tenido aspectos positivos como el incrementar las exportaciones y los flujos de inversión, construyó un andamiaje institucional en el comercio con Canadá y Estados Unidos, y brindó certeza acerca de la política económica que seguirá el país. Dentro de los rubros negativos, destaca el que ha incrementado la dependencia económica de México hacia los Estados Unidos, incrementando la vulnerabilidad del primero (Ortiz Mena, 2004).

Estados Unidos es el socio comercial más importante en la región, por lo cual su presencia estructura en gran medida, la red de acuerdos comerciales existente. Su poder comercial es mayor como demandante que como oferente y su mayor contrapeso son las naciones del Cono Sur. En medio de ambos polos se encuentra la mayoría de las naciones de la comunidad Andina y los países de América Central.

Dentro de los países cuyas exportaciones dependen en mayor medida del mercado norteamericano se encuentran México y Canadá, que dirigen a Estados Unidos más del 85% de sus exportaciones regionales. Dentro de la siguiente esfera se encuentran los países cuyas exportaciones van de un 70% a un 84%, formado por Surinam, Panamá, Jamaica, Costa Rica y Belice que dependen del mercado norteamericano del 65% al 77% de sus exportaciones. Guyana y los demás países centroamericanos conforman la siguiente esfera. En cuanto a las importaciones, la esfera de influencia estadounidense se encuentra mucho más difusa. En general, Estados Unidos ha importado más de lo que ha exportado a la región (Mace y Bélanguer, 1999).

Dentro de este marco, la relación comercial entre México y Estados Unidos se caracteriza principalmente por la asimetría, no solamente en cuanto a sus recursos económicos y de infraestructura, sino también en el interés de cada uno en la relación comercial. Para Estados Unidos el interés comercial en los países de América Latina es marginal, pero adquiere mayor importancia si los países se ubican dentro de su perímetro de seguridad y en la medida en que las cuestiones comerciales se vinculan con sus preocupaciones en materia de seguridad nacional. Por su parte, México tiene un interés vital en la relación comercial con Estados Unidos dado que concentra más del 80% del volumen de su intercambio comercial con este país ya que no posee opciones reales de diversificación pese a su vasta red de acuerdos comerciales. El comercio con América Latina muestra una tendencia decreciente; Europa y Asia son regiones a las que México ha prestado poco interés, y en el caso de Europa, se tiene la impresión de que el acuerdo establecido entre México y dicha región se encuentra operando por debajo de su potencial, especialmente del lado mexicano.

Sin embargo, el ataque del 11 de septiembre a Estados Unidos agregó una nueva dimensión al TLCAN, pues la misma apertura que promueve la integración económica se ha convertido en una fuente de inseguridad. De este modo, en la medida en que las fronteras económicas se han desmantelado ampliamente bajo la idea del libre comercio, las seguridad en las fronteras se ha vuelto un tema más sensible. Por ello, las autoridades estadounidenses han puesto en marcha una serie de medidas de seguridad en las fronteras norte y sur de los Estados Unidos.

En el largo plazo esta situación supone un severo impacto a la integración regional que había sido construida en torno al TLCAN, pues se traducirá en nuevos y permanentemente mayores niveles de seguridad fronteriza que generarán mayores costos de transacción (actuarán como un arancel adicional al comercio entre los tres países), un nuevo impuesto a la inversión directa y constituirán un obstáculo a los viajes tanto de placer como de negocios entre los tres países. A menos que los países del TLCAN puedan poner en marcha una serie de medidas que les permitan hacer frente a esta nueva realidad, el alto nivel de integración económica logrado podría comenzar a caer. Dada la concentración del intercambio comercial de México con los Estados Unidos, esta situación impactará significativamente la relación entre ambos países sin que Canadá pueda contrarrestar dicho efecto debido a los bajos niveles de comercio que mantiene con México.

En consecuencia, México debe buscar balancear su asimetría económica y de interés comercial con Estados Unidos vinculando al máximo nivel posible sus necesidades en torno a la relación comercial entre ambos países con las preocupaciones que Estados Unidos tiene en materia de seguridad. Para lograrlo debe estar en condiciones de ofrecer certidumbre y confianza en cuanto a sus procesos administrativos internos, lo cual requerirá un gran esfuerzo en cuanto a modernización administrativa en el combate de la corrupción. Además, requerirá una redefinición de su concepto de soberanía mucho más allá de la flexibilización que ya ha adquirido de tal manera que sea posible que Estados Unidos se involucre más en los procesos de comercio exterior de México para hacerlo co-responsable en al garantizar la seguridad en el intercambio comercial de México hacia Estados Unidos.

Sin embargo, México debe ser activo para dar a sus empresarios las mismas condiciones de costo-país e infraestructura que las que poseen sus competidores, trabajar en la reintegración de las cadenas productivas sin perder el dinamismo que se ha logrado a través del esquema de clusters en ciertos nichos de mercado, además de promover la existencia de políticas que acompañen al TLCAN para promover que éste impacte favorablemente a toda la economía y a la generación de empleos. En caso de lograrlo, a los beneficios que México obtendría de los incrementos en sus volúmenes de intercambio comercial con Estados Unidos se agregarían los derivados del aprovechamiento de nichos de mercado que utilizan el esquema comercial “justo a tiempo” y el convertirse en un puente seguro para que otros países hagan llegar sus bienes a Estados Unidos de una manera eficiente.

De esta manera, México se encuentra en una coyuntura favorable donde su vecino es el eje del intercambio comercial en la región y en el que la amenaza representada por la conformación del ALCA ha perdido relevancia. Su ubicación geográfica ha recuperado su importancia y se erige en la puerta de entrada a un gran número de oportunidades para obtener beneficios comerciales a los que no podrá acceder a menos de que esta vez sí sea capaz de resolver los rezagos que se encuentran bloqueando la entrada.

México y los Estados Unidos de un Vistazo

Economía y Comercio

 

Comercio Bilateral

Los Estados Unidos son el mayor socio comercial de México. Adquirieron 85% de las exportaciones totales de México en 2006. México es el tercer socio comercial de EUA, después de Canadá y China. El comercio bilateral de bienes llegó a 332 mil millones de dólares en 2006 –si se incluyen los servicios, cada día comerciamos más de mil millones de dólares. En términos comparativos, en poco más de un mes, el comercio de los dos países es igual a lo que México comercia en un año con el total de los 27 los países de la Unión Europea.

  • En 2006, los Estados Unidos exportaron a México bienes por 134,200 millones de dólares –un aumento de 11.5% respecto a 2005– e importaron de México bienes por 198,300 millones de dólares –un aumento de 16.6% respecto a 2005.
  • Desde la entrada en vigor del TLCAN en 1994, las exportaciones de EUA a México aumentaron 223% y las de México a EUA en 396%.
  • 85% de las exportaciones totales de México van a los Estados Unidos. Su valor es de 212 mil millones de dólares.
  • 51% de las importaciones totales de México provienen de los Estados Unidos, por un valor de 130 mil millones de dólares.

 

 
   
   

Comercio Agrícola

Con una población creciente, una economía en expansión y un sector agrícola cada vez más orientado al mercado, México se convirtió en el segundo socio comercial de los Estados Unidos en productos agrícolas en 2006. Fue origen del 10 por ciento de las importaciones estadounidenses de estos productos e importó de EUA 14% de sus insumos agrícolas. Para México, los Estados Unidos siguen siendo el mayor socio en este sector. Más del 80% de las exportaciones agrícolas de México van a ese país. Específicamente, las importaciones estadounidenses de estos productos mexicanos durante 2006 se valuaron en la cifra récord de 10,200 millones de dólares, mientras que las exportaciones estadounidenses a México sumaron 11,500 millones de dólares.

Desde que el TLCAN entró en vigor en 1994, el comercio agrícola bilateral ha aumentado en forma impresionante. Las exportaciones de México a EUA han crecido casi 10% cada año –el doble de lo que lo hacían antes del TLCAN– mientras que las exportaciones de EUA a México han aumentado alrededor de 8% anualmente. Esto refleja los resultados mutuamente benéficos del TLCAN para los sectores agrícolas de ambos países.

COOPERACIÓN TÉCNICA
La importancia mutua de las economías agrícolas de México y los Estados Unidos ha conducido a una fuerte relación cooperativa. Durante los últimos dos años, el gobierno, el sector privado e instituciones académicas de EUA han invertido más de 20 millones de dólares en más de 120 proyectos relacionados con temas relacionados con la agricultura y la agroindustria en México.

TLCAN

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) entre los Estados Unidos, Canadá y México entró en vigor el 1 de enero de 1994 y creó el área de libre comercio más grande del mundo. El TLCAN vincula a 439 millones de personas y produce 15.3 billones de dólares en bienes y servicios anualmente. El retiro de barreras comerciales y la apertura de mercados han llevado al crecimiento económico y al aumento de la prosperidad en los tres países.

El comercio de bienes entre EUA y sus socios del TLCAN creció de 293 mil millones de dólares en 1993 a 865 mil millones en 2006, un incremento de 196%. El comercio de servicios entre EUA y sus socios del TLCAN creció de 44 mil millones de dólares en 1993 a 99 mil millones en 2006, un incremento de 125%. El intercambio comercial de bienes de EUA con Canadá y México en 2006 excedió por mucho el comercio de los Estados Unidos con los 27 miembros de la Unión Europea y Japón.

Además de reducir los aranceles sobre bienes, el TLCAN ordena la eliminación de barreras en casi todos los sectores de servicios y también exige transparencia en la elaboración e implementación de reglas. Esto significa que las autoridades reguladoras deben utilizar procedimientos de administración abierta y transparente, consultar con las partes interesadas y publicar todos los reglamentos para así reducir el proteccionismo y el trato discriminatorio. Una mayor transparencia ha mejorado el ambiente de negocios y ha hecho que el gobierno rinda mejores cuentas a sus ciudadanos.

El crecimiento del comercio agrícola bajo el TLCAN ha sido notablemente equilibrado. Las exportaciones agrícolas de EUA a México han incrementado en 7,600 millones de dólares y sus importaciones desde México han aumentado en 7,400 millones en los últimos 13 años. La eliminación de tarifas para el maíz, frijoles secos y otros productos ocurrió el 1 de enero de 2008 tras un periodo de ajuste de 14 años.

TLCAN

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) entre los Estados Unidos, Canadá y México entró en vigor el 1 de enero de 1994 y creó el área de libre comercio más grande del mundo. El TLCAN vincula a 439 millones de personas y produce 15.3 billones de dólares en bienes y servicios anualmente. El retiro de barreras comerciales y la apertura de mercados han llevado al crecimiento económico y al aumento de la prosperidad en los tres países.

El comercio de bienes entre EUA y sus socios del TLCAN creció de 293 mil millones de dólares en 1993 a 865 mil millones en 2006, un incremento de 196%. El comercio de servicios entre EUA y sus socios del TLCAN creció de 44 mil millones de dólares en 1993 a 99 mil millones en 2006, un incremento de 125%. El intercambio comercial de bienes de EUA con Canadá y México en 2006 excedió por mucho el comercio de los Estados Unidos con los 27 miembros de la Unión Europea y Japón.

Además de reducir los aranceles sobre bienes, el TLCAN ordena la eliminación de barreras en casi todos los sectores de servicios y también exige transparencia en la elaboración e implementación de reglas. Esto significa que las autoridades reguladoras deben utilizar procedimientos de administración abierta y transparente, consultar con las partes interesadas y publicar todos los reglamentos para así reducir el proteccionismo y el trato discriminatorio. Una mayor transparencia ha mejorado el ambiente de negocios y ha hecho que el gobierno rinda mejores cuentas a sus ciudadanos.

El crecimiento del comercio agrícola bajo el TLCAN ha sido notablemente equilibrado. Las exportaciones agrícolas de EUA a México han incrementado en 7,600 millones de dólares y sus importaciones desde México han aumentado en 7,400 millones en los últimos 13 años. La eliminación de tarifas para el maíz, frijoles secos y otros productos ocurrió el 1 de enero de 2008 tras un periodo de ajuste de 14 años.

Inversión Extranjera Directa

El TLCAN, la proximidad con los Estados Unidos y la continua estabilidad política y económica hacen a México un atractivo destino para la inversión extranjera directa (IED). Se requieren reformas adicionales para mejorar la libre competencia dentro de México, así como reformas laborales, educativas, de telecomunicaciones y del sector energético para incrementar la competitividad y fomentar la IED.

  • La IED total en México durante 2006 fue de más de 19 mil millones de dólares, de los cuales 10,300 millones provinieron de los Estados Unidos. Para el año 2007 se espera que la IED total haya alcanzado los 23 mil millones de dólares.
  • Los Estados Unidos actualmente generan el 50% de la IED en México. 18,629 compañías mexicanas se benefician de la inversión directa de los Estados Unidos. Esto representa 52.9% de todas las empresas que reciben IED.
  • Compañías estadounidenses representan el 50% de la industria maquiladora, lo que se traduce en ventas anuales superiores a los 41 mil millones de dólares. En 2007, la industria maquiladora fue la tercera fuente más importante de moneda extranjera para la economía mexicana, detrás del petróleo y las remesas.

En 2006, aproximadamente 38% (3,900 millones de dólares) de la inversión de los Estados Unidos en México fue captada por los seis estados fronterizos mexicanos. Estos estados, donde se encuentra la mayoría de las compañías maquiladoras, reciben 50% de toda la inversión estadounidense en manufactura en México 

Inversión Extranjera Directa

El TLCAN, la proximidad con los Estados Unidos y la continua estabilidad política y económica hacen a México un atractivo destino para la inversión extranjera directa (IED). Se requieren reformas adicionales para mejorar la libre competencia dentro de México, así como reformas laborales, educativas, de telecomunicaciones y del sector energético para incrementar la competitividad y fomentar la IED.

  • La IED total en México durante 2006 fue de más de 19 mil millones de dólares, de los cuales 10,300 millones provinieron de los Estados Unidos. Para el año 2007 se espera que la IED total haya alcanzado los 23 mil millones de dólares.
  • Los Estados Unidos actualmente generan el 50% de la IED en México. 18,629 compañías mexicanas se benefician de la inversión directa de los Estados Unidos. Esto representa 52.9% de todas las empresas que reciben IED.
  • Compañías estadounidenses representan el 50% de la industria maquiladora, lo que se traduce en ventas anuales superiores a los 41 mil millones de dólares. En 2007, la industria maquiladora fue la tercera fuente más importante de moneda extranjera para la economía mexicana, detrás del petróleo y las remesas.

En 2006, aproximadamente 38% (3,900 millones de dólares) de la inversión de los Estados Unidos en México fue captada por los seis estados fronterizos mexicanos. Estos estados, donde se encuentra la mayoría de las compañías maquiladoras, reciben 50% de toda la inversión estadounidense en manufactura en México


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3 responses

27 06 2010
Viviano

Deseo averiguar dónde y cómo verder zavila en penca (en hoja) en mercado venezolano o extranjero.

23 02 2011
Produccion y Exportacion de sabila en penca hacia Estados Unidos

Hola saludos es usted venezolano

28 04 2011
Marlene Ortega

Hola, vendo gel de sabila estabilizado de grado alimenticio, farmaceutico y cosmetologico. Tlf. 0426-.9485566

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